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Karine y Chomo

Mi corazón se llena de emociones al empezar a escribir estas líneas en memoria de mi querida amiga Chumo de Langtang, a la que conozco desde hace mucho tiempo ya… Un amigo en común me presentó a esta maravillosa mujer hace 6 años, y desde entonces siempre he viajado con ella. Me enamoré de ella a primera vista solo con la manera en que ella me sonrió. Su amor por la vida, su alegría de vivir era contagiosa y gracias a eso nos hicimos inmediatamente amigas.

11014966_10204218156843387_4972242750899021989_n Tuve la gran suerte y la alegría de poder llevarla conmigo en mis numerosos trekkings. Juntas hicimos varias veces el camino desde Jiri a Gokyo, la ruta del Anapurna, Helambu, Gosaikund y por supuesto el Valle de Langtang. Ella aparte de ser mi guía, solía llevar mi mochila también. Pero realmente ella no fue sólo una sherpa si no que, antes que nada, Chhumo era mi amiga. Ciertamente hoy puedo decir que nunca he experimentado tal amistad en Europa. Simplemente yo sentía que ella era una persona de verdad, sincera y buena. Nunca me sentí juzgada por ella. siempre me trató con cariño y ternura, Chumo se preocupaba por mí con mucho tacto y sensibilidad. Una especie de hermana mayor, como la que yo nunca tuve. Hoy siento que he perdido más que una amiga, he perdido mi segunda mitad. Chhumo tiene una hija llamada Nyma. Su papá nunca estubo allí para ella. Chumo se fue de casa en cuanto supo que estaba embarazada y siempre han estado ellas dos solas, independientes, pero a pesar de eso, Chumo siempre le dio a su hija el amor y la educación que una madre debe dar. Ella era una madre orgullosa, muy trabajadora en su localidad y también cuando trabajaba en el campo. También hacía de guía sherpa de vez en cuando y tenía una tienda de té cerca de Langtang. La recuerdo siendo una mujer muy fuerte y siempre atenta a los cuidados de su hija. Un ejemplo para cualquiera, y por encima de todo, ella seguía sonriendo. Siempre.

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A finales de este año caminamos juntas en el camino hacia Mera Peak, que inusualmente estaba cubierto por una gran cantidad de nieve. Ella estaba un poco asustada, y resbalaba continuamente. Me dijo en varias ocasiones que deberíamos volver a Langtang con toda esa nieve (era muy peligroso). Poco después, escalando el Mera Peak, caí en una grieta de unos 6 metros de profundidad. No estábamos atadas con cuerdas y Chhumo rompió en llanto, muerta de miedo al sentir que no me volvería a ver.

Nos despedimos el 10 de abril en Katmandú. Yo me dirigía al Tíbet y Chhumo de vuelta a Langtang. Nunca pensé que esta sería la última vez que vería a mi querida amiga! De alguna manera me siento culpable por haberme ido al Tíbet y haberte dejado atrás mi gran amiga. Te amo y siempre estarás en mi corazón! Chumo era una mujer que no necesitaba un hombre para vivir. En una sociedad como la de Nepal, esto marca una gran diferencia de carácter… Ella era una mujer trabajadora y siempre miró por su hija. Y se puede decir que finalmente a sido un éxito, ya que Nyma es una hija maravillosa y notable. Ella estaría orgullosa de su hija. Ha sido un honor conocerte Chhumo. Gracias.

Con amor, Karine

 

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